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miércoles, 29 de marzo de 2017

Raúl!






Entonces comprendimos que la lluvia también era hermosa.
(…)Sus tambores acunan nuestras noches y la lectura tranquila corre a su lado por los canales del sueño.
Tú venías hacia mí y los otros seres pasaban.
No habían despertado todavía al amor.
No sabían nada de nosotros, de nuestro secreto.
(…) Ya es seguro que ningún desvío nos separará.
Ni en nuestra carne ni en nuestro espíritu.
Nunca pasaremos la línea del otoño.
(…) Sin embargo, yo quería hablar de la lluvia, igual pero distinta, ya al caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces rojas de los automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra esperanza, los humildes barrios de los trabajadores.
La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste, y acaso esa tristeza sea una manera sutil de alegría.


Raúl González Tuñón

(Bs. As., 29 de marzo de 1905 – 14 de agosto de 1974)




lunes, 27 de marzo de 2017

dos poemas de Sandra Gudiño [con despidos]





dos poemas con despidos
          

       I


Hay días en los que me levanto
y pienso:
va a pasar algo
no es un día normal
voy y vengo
acumulo sensaciones
que pueden parecer mucho
o nada en absoluto.

Llego al trabajo
y un cartel explica
las horas de teoría serán cubiertas
por el usuario de internet
número G-2017.

Recojo diez años de servicio
y vuelvo a casa.
Con lo preparada que sos
no hay derecho
diría mi madre si me viera.
Te rajaron vieja
pregunta mi hijo
mueve la mano
en el único además que existe
para los despidos.
Tendremos que remar todos a una
para mantener el barco a flote
-digo.

Porque el sistema es
un hoyo abierto en la arena de la playa
pide agua y se la traga
pide más agua             más traga
pide más vidas
                                    y se las traga
pidetragapidetragapidetraga.

Pide
       y me traga.



               II

Las horas ya no arden
el aire no rechina de calor
ni de chicharras.
Es marzo.
Viene la lluvia.
Vuelven los olores aplastados.
También las paritarias
asambleas-porcentajes-paro:
me despiden.
Noticia rayo 
                   todavía me traspasa.

Digna
abandono la reunión
no quiero que vean
las costuras de mis neurosis
ni esta bronca
                     toque de queda.
Un taladro el pulso
contra los oídos late
me miro las manos.
Pienso en el poema que diga
te ponés vieja y te canjean
por tutoriales en internet
                           pero no es el caso.

Una pantalla no pone en juego
el corazón
tampoco la mirada.
Mi currículum ahora dice:
docente
diez años tirados
a la papelera de reciclaje
y aquí no ha pasado nada.

No hay mal
                  que por bien no venga
-diría mi abuela
¿creen que toda mi vida
                          cabe en una tecla?




[inéditos]






Sandra Gudiño. Poeta, narradora, docente. Reside en Santa Fe, su ciudad natal. Participó en el Movimiento Internacional de Escritoras “Los puños de la paloma” (2014-2015).  Publicó, entre otros, Desnuda (2015) y Núcleo (2017).



 

martes, 21 de marzo de 2017

lea poesía / sienta poesía / postee poesía














#poesía





Este fin de semana pasado estuve participando con inmensa alegría de las jornadas de celebración del Día Mundial de la Poesía. Entre otras muchas emociones, tuve el privilegio de compartir escenario con el enorme, enorme, enorme (y para mí un poco eminencia) Rafael Felipe Oteriño, quien con la simpleza y humildad de un maestro me sorprendió regalándome su último libro. Exploté de felicidad (sonrisa, sonrisa, sonrisa). Cito por acá abajo unos fragmentos del mismo, que vienen al caso para festejar esta tan hermosa fecha:



La poesía está primordialmente sostenida por la emoción, emoción que se produce por la irrupción de una imagen que busca asiento en las palabras, palabras que son portadoras, antes que de un significado, de una temperatura especial. Y todo eso ocurre de manera mágica: como en una danza en la que los pasos parecen avanzar con olvido de quien los gobierna. (…) Un día visité el Oráculo de Apolo, en Delfos, y observé las piletas por donde circulaban las aguas humeantes que embriagaban a la pitonisa, las losas en que los intérpretes dilucidaban sus palabras, y comprendí que la poesía cumple una tarea semejante a la de esos intérpretes: traduce algo que flota denso, indiviso – y cuántas veces hermético- y que recién se vuelve manifiesto cuando encuentra el lenguaje que lo revela.



Rafael Felipe Oteriño; Una conversación infinita; Ediciones del Dock, 2016.




         







lunes, 13 de marzo de 2017

por no estar o por estar a medias





Mucho de lo que he escrito se ordena bajo el signo de excentricidad, puesto que entre vivir y escribir nunca admití una clara diferencia; si viviendo alcanzo a disimular una participación parcial en mi circunstancia, en cambio no puedo negarla en lo que escribo, puesto que precisamente escribo por no estar o por estar a medias.




Julio Cortázar; La vuelta al día en ochenta mundos, 1967.




miércoles, 8 de marzo de 2017

las cosas tienen bordes dentados






(cuando pienso en MUJER:

mamá \ abuela \ amor \ amiga \ hermana \ alejandra)




No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitación llena de ojos. Quién dentellea con una boca de papel. Nombres que vienen, sombras con máscaras. Cúrame del vacío – dije. (La luz se amaba en mi oscuridad. Supe que no había cuando me encontré diciendo: soy yo.) Cúrame – dije.



Alejandra Pizarnik. “Continuidad”; Extracción de la piedra de locura, 1968. 











viernes, 3 de marzo de 2017

★tajos en el agua






estás esperando que pare

hay un sueño del que nunca te pudiste despertar
piezas de sexyonary perdidas atrás de los sillones que nunca intentaste recuperar
hay cierres
(abiertos o arrancados
salvados del costurero pero ciegos
secas cada una de sus mitades / por completo inútiles)

y mientras juntás los botones caídos (los años venideros caídos)
seguís esperando que pare / y bostezás

los techos no te alcanzan
porque nunca supiste escapar tan alto

hay carteles / luces perforadas que transpiran piedras
resbalan de los postes cada vez que pasás

estás esperando que pare y buscás en cada objeto un signo
significado y significante de facto
algo con qué justificar la espera

aunque sabés: no va a parar
tus mejores neurosis siguen siendo cíclicas

 infinitas